¿Felicidad en el trabajo?

Estos días está teniendo lugar en A Coruña un congreso sobre recursos humanos que tiene el sugerente título de “Felicidad en el trabajo“. Y me parece sugerente porque normalmente estamos acostumbrados a términos como satisfacción o motivación. Y la diferencia entre una cosa y la otra no es pequeña: ser feliz frente frente a estar contento. Hasta el significado del verbo intensifica o no al adjetivo: ser parece algo propio, interno y duradero, mientras que estar parece algo coyuntural, volátil, casi ajeno a uno mismo.

Y, ¿qué es eso de la felicidad? Si le preguntamos a la wikipedia nos dirá que es un estado de ánimo caracterizado por un enfoque positivo del medio y una paz interior, como una condición interna de satisfacción y alegría. Y ahí es donde veo la gran dificultad para unir en la misma frase felicidad y trabajo. La felicidad es un estado de ánimo (emocional), y como tal, permanece durante largos períodos de tiempo. Por lo tanto no podemos ser felices o infelices a jornada partida: ahora soy feliz porque estoy en casa; ahora no lo soy porque estoy currando. Y otro asunto interesante es que -simplificando mucho-  la felicidad parece la suma de satisfacción+alegría. Estamos acostumbrados a hablar de satisfacción, como he dicho, pero lo de alegría es nuevo.

Esta dificultad mía de unir felicidad y trabajo se contradice, como no, con lo que opina todo un país: Dinamarca. Los daneses tienen un término que significa algo así como felicidad en el trabajo: arbejdsglæd. Para Alexander Kjerulf ese término resume varias cosas:

  • De verdad te gusta lo que haces.
  • Haces un gran trabajo del que te sientes orgulloso.
  • Trabajas con gente estupenda.
  • Sabes que lo que haces es importante.
  • Se te aprecia por tu trabajo.
  • Puedes asumir responsabilidades.
  • Te diviertes trabajando.
  • Aprendes y creces.
  • Tu trabajo tiene sentido.
  • Te sientes motivado y lleno de energía.
  • Sabes que tu trabajo es espectacular.

¿No se podrían agrupar estos puntos en dos grandes categorías: satisfacción y motivación? Algunas de estas cuestiones puede formar parte de cualquier encuesta de satisfacción: clima laboral (trabajar con gente estupenda), criterio de efqm de aportación a la sociedad (lo que haces es importante), reconocimiento (se te aprecia por tu trabajo), desarrollo profesional (asumir responsabilidades, aprendes y creces). Otras podríamos encajarlas en algún peldaño de la pirámide de Maslow, y entonces hablamos de motivación: autorrealización (te gusta lo que haces, te sientes orgulloso, lo que haces es importante, aprendes y creces), reconocimiento otra vez (se te aprecia). Lo de divertirse trabajando no consigo encajarlo ni en satisfacción ni en motivación. Entonces, ahí está la novedad: en la alegría.

Así que me da que esto de la felicidad en el trabajo es una cuestión semántica que en realidad se refiere a estar satisfecho con lo que haces y con lo que obtienes a cambio, que satisface los niveles más altos de la pirámide de Maslow, y que se complementa con una dosis importante de alegría.

En lo de la alegría no me extenderé mucho y le dejaré a mi hija de 6 años que lo explique. Esta mañana, cuando he salido hacia el trabajo, se ha despedido de mi con la frase “pásatelo bien” (a lo que ha añadido “y no pegues a nadie”, pero eso no viene a cuento para la explicación :-)) Es la frase con la que me despido de ella todas las mañanas cuando la llevo a la ikastola. Parece contradictorio decirle a un niño que vaya a clase a pasárselo bien, en lugar de a aprender. Pero ella creo que ha captado el mensaje de que no me refiero a que se lo pase bien solo en el patio, sino también en la clase, aprendiendo. De la misma forma, en el trabajo tenemos que pasarlo bien. Esa alegría entiendo que no es la producida solo por el buen rollito que pueda haber, porque hay alguien muy chistoso (=divertido), sino porque lo que hago realmente me divierte. Resumiendo:

FELICIDAD EN EL TRABAJO=SATISFACCIÓN+MOTIVACIÓN+ALEGRÍA

Nos queda todavía por resolver la ecuación temporal de la felicidad. No se puede ser feliz a ratos (por ejemplo, solo en el trabajo o solo fuera de él). O se es feliz o no se es. Si la felicidad se entiende como un estado emocional más o menos permanente, o estable, esa felicidad debe venir tanto de tu vida personal como de la profesional. Y ahí es donde quizá debamos ser conscientes de que para ser feliz es necesario estar satisfecho, motivado y alegre en el trabajo. ¿Será así? Si fuese cierto, es un asunto muy jodido, porque a quienes tenemos responsabilidades sobre personas y equipos nos hace en parte responsables de su felicidad.

Pero creo que no somos responsables de la felicidad de nadie, como mucho somos responsables (en parte) de la satisfacción o la motivación de las personas, pero no de la felicidad. Cada persona elige si quiere hacer algo o no para conseguir la felicidad. Y aquí me vais a permitir ir a las fuentes: Marshall B. Rosenberg y su libro “Comunicación no violenta”. Rosenberg aconseja sustituir la expresión “tengo que” por “elijo…”, e incluso completarlo: “elijo… porque quiero…”. Y creo que es en ese mismo libro en el que expone el ejemplo de una persona que no estaba a gusto con su trabajo. Esa persona acabó sustituyendo el “uf, otra vez lunes, tengo que ir a currar” por “elijo ir a trabajar porque eso me permite obtener dinero para…”. Estamos ante un ejemplo en el que esa persona está en un peldaño muy bajito de la pirámide de Maslow. Quizá el trabajo no le proporcione reconocimiento ni autorrealización. Pero le permite satisfacer la primera necesidad de la pirámide. La motivación es baja, y probablemente la satisfacción y la alegría en el trabajo estén a la par. Pero es una elección suya. La felicidad de esta persona, por tanto, vendrá en un 10% del trabajo y en un 90% de su vida personal.Y probablemente la empresa esté perdiendo un activo importante.

Dando un paso más ¿cabría la expresión “elijo ser feliz en el trabajo”? ¿Cómo puedo conseguir ser feliz en el trabajo? Bueno, si no eres feliz y no haces nada, no vas a cambiar nada. Es mejor hacer algo que esperar a que alguien haga algo por ti, y ahí está la elección de cada persona (ahora no hablo como líder, sino como trabajador que más de una vez ha tenido que hacer algo para mejorar la situación laboral).

-“¡Es que me pagan una mierda!”

Bueno, en ese caso preocúpate por lo que tu puedas hacer (tu círculo de influencia) y no por lo que no puedas hacer (tu círculo de preocupación). No puedes subirte el sueldo, pero puedes explicarle a tu jefe que crees que tu trabajo está mal pagado.

Bueno, a ver si voy concluyendo porque tengo la sensación de haberme liado un poco. La conclusión a la que llego (es decir, la duda a la que llego):

  • La expresión felicidad en el trabajo es muy bonita, pero no se puede concebir la felicidad en jornada de 8 horas diarias. La felicidad, o es plena, o no es felicidad
  • Dado que la felicidad debe ser plena, debe alcanzarse a través de lo personal y lo profesional: 24 horas diarias
  • La motivación y la satisfacción en el trabajo no proporcionan toda la felicidad en esas 8 horas diarias: es necesario complementarlas con dosis de alegría: divertirte en el trabajo

Y, ¿cómo divertirse en el trabajo? Bueno, eso lo dejo igual para otro post, si es que os parece que el camino va por ahí. ¿Cómo lo veis?

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